Sebastián Uribe Álvarez y Eliceo Hernández Barra, estudiantes de primer año de Técnico Experto Agrario, superaron las etapas previas de INNSPIRA 2026 y lograron llegar a la gran final del concurso, representando al Instituto Profesional Agrario Adolfo Matthei.
Una idea que comenzó como una herramienta para facilitar sus propios estudios llevó a Sebastián Rodrigo Uribe Álvarez y Eliceo Enrique Hernández Barra, estudiantes de primer año de la carrera Técnico Experto Agrario del Instituto Profesional Agrario Adolfo Matthei, hasta la gran final de INNSPIRA 2026.
La iniciativa, impulsada por la Universidad Católica de Temuco junto a ISA Vías, busca fomentar la innovación y el desarrollo de soluciones frente a problemáticas reales, reuniendo a estudiantes de educación superior del sur de Chile.
Durante su participación, los estudiantes desarrollaron una calculadora de fertilización, herramienta pensada para facilitar y agilizar cálculos relacionados con el suelo, sirviendo de apoyo tanto para estudiantes como para profesionales del área agrícola.
“Buscamos desarrollar una herramienta más factible para poder realizar cálculos de suelo de manera más rápida y eficaz, siendo una ayuda para estudiantes y profesionales”, explicó Eliceo Hernández.
Un proyecto que fue creciendo durante el proceso
La propuesta fue evolucionando a medida que avanzaban en la competencia y adquirían nuevos conocimientos. Para Sebastián Uribe, ese proceso de aprendizaje fue una parte importante de la experiencia.
“Fue un sube y baja. Íbamos con una idea, después fuimos aprendiendo más y añadiendo nuevas cosas a la aplicación, cambiando varias veces su formato y enfoque”, señaló.
Tras superar las etapas previas del concurso, Sebastián y Eliceo lograron clasificar a la gran final de INNSPIRA 2026, instancia en la que presentaron su propuesta junto a otros equipos finalistas.
Para Eliceo, alcanzar esta etapa tuvo un significado especial, especialmente al considerar que la iniciativa comenzó como una herramienta de apoyo para sus propios estudios.
“Significó mucho porque vimos que pudimos llegar muy lejos con algo que comenzó como una herramienta para estudiar. El IPAAM nos apoyó y fue muy emocionante poder representar a la institución en un concurso de innovación”, destacó.
Aprendizajes y nuevos desafíos
Además del desarrollo de su propuesta, la experiencia dejó importantes aprendizajes para ambos estudiantes.
“Siempre hay que creer en uno mismo y, si tienes una idea, llevarla al máximo, porque nunca sabes hasta dónde puedes llegar”, expresó Sebastián.
La participación en INNSPIRA también abrió nuevas posibilidades para continuar desarrollando iniciativas vinculadas con su formación.
“Nos gustaría seguir avanzando en este proyecto, mejorándolo y también participar en nuevos proyectos relacionados con el área de la agronomía”, señalaron ambos estudiantes.
La experiencia vivida por Sebastián y Eliceo en INNSPIRA 2026 refleja cómo una idea nacida desde una necesidad académica puede evolucionar, superar distintas etapas de un proceso de innovación y transformarse en una propuesta capaz de llegar a una instancia final de alcance interregional.




